
Vamos a dedicar este artículo a las tarjetas de crédito, un producto financiero al que tenemos que tener muy controlado y siempre leer su letra pequeña, ya que de una entidad bancaria a otra pueden cambiar sus condiciones considerablemente.
Poseer una tarjeta de crédito puede tener sus ventajas e inconvenientes, citemos algunos de ellos:
- Ventajas:
- Son amigas de las emergencias pues en cualquier momento nos puden salvar de un apuro o imprevisto.
- Te permite realizar diversos tipos de transacciones y es un instrumento obligado para los viajes, ya que siempre la suelen requerir para alquiler de coches o en reservas hoteleras.
- Supone mayor seguridad que llevar dinero en efectivo encima.
- Permite el pago aplazado de su deuda.
- Crea un registro de las compras realizadas (mayor control de los gastos) y un historial bancario que reflejará nuestro comportamiento como cliente.
- Si no se controla acabaremos gastando más de lo necesario, cayendo en un espiral de crédito de la cual nunca saldremos.
- Pueden encarecer el precio final del producto por los intereses y comisiones que cargan por su utilización.
- ¿qué tipo de interés nos ofrecen?, esto es muy importante, las tarjetas de crédito se suelen conceder con unos intereses elevados, muy por encima incluso que los de un préstamo personal, he visto tarjetas que van desde el 12% incluso hasta el 26% anual.
- comisión de renovación: hay entidades que las ofrecen totalmente gratuitas, otras te cobran una cuota anual por renovación, dato a tener en cuenta.
- forma de pago: en este caso hay que fijarse en muchos aspectos, ver si la tarjeta te permite pagar con cuotas fijas mensuales o por porcentajes sobre lo dispuesto, así podremos controlar mejor nuestros gastos. Ver si se nos permite el pago mensual del 100% de lo dispuesto, pues supondría no tener que pagar intereses por su utilización ya que devolvemos el total de la deuda cuando nos toque pagar.
- comisión por utilización de cajeros: tener en cuenta si se nos cobra y cuánto por dispensar dinero en los cajeros automáticos.
- operación puente cash o ingreso en cuenta asociada: hay tarjetas que te permiten pasar dinero directamente a la cuenta bancaria asociada (pudiendo así cubrir algún recibo que tienes domiciliado y en ese momento no tienes dinero en la cuenta) o a la inversa (pudiendo pasar dinero a la tarjeta y disminuyendo la deuda que te queda por saldar), preguntar siempre qué porcenaje cobran por realizar esta operación, pues no suelen ser gratuitas.
- seguro asociado: pregunar por el coste de los seguros asociados a las tarjetas (suelen ser de viajes, hospitalización, utilización fraudulenta...) y ver si realmente nos interesa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario